Hoy la oposición son los medios
Con
motivo de recordar el Día del Periodista, dialogamos con Mariano Saravia.
Además de hacer un recorrido histórico del por qué de la conmemoración, el periodista
y escritor esboza un análisis crítico del funcionamiento de los medios de
comunicación y de los trabajadores de prensa en Córdoba en la actualidad.
¿Por
qué conmemoramos el 7 junio el día del Periodista?
Porque
un 7 de junio salió La Gazeta de Buenos Aires. Creo que la mejor forma de
recordar a la Gazeta de Buenos Aires, a Moreno, a Castelli, a Belgrano, es ver
y analizar como tomaban ellos el periodismo. Claramente, si sacas la cuenta,
surge la publicación menos de dos semanas después de la Revolución de Mayo. Es
decir que era un órgano de prensa al servicio de la Revolución. Y ahí
planteaban un montón de cosas que después no pudieron hacer. En esos primeros
números de la Gazeta ellos decían que tenían que darles todos los derechos
cívicos a las mujeres, incluso el derecho de voto, igualdad de clase, igualdad
de raza. Era un periodismo comprometido.
Eran unos adelantados.
Muy
adelantados. Adelantados a Marx cincuenta años. Sobre todo Moreno, Castelli,
Monteagudo, Belgrano se habían nutrido de Montesquieu, Robespierre, Rousseau,
todos los revolucionarios franceses. Intentaban que, al mismo tiempo de la
liberación nacional, hubiera una liberación social.
¿Fue desapareciendo el periodismo comprometido?
Sí.
Ellos pierden en la interna. Apenas se produce la Revolución de Mayo, surgen
las contra revoluciones. Córdoba es un centro contra revolucionario. Entonces,
al mandarlos a Castelli, Paso, Belgrano a diferentes lugares, queda muy sólo
Moreno en la Primera Junta y termina perdiendo la pulseada contra el ala más
conservadora. Queda totalmente en minoría Moreno. Después lo mandan a
Inglaterra y lo matan. Todo se va licuando y en el periodismo también. En
realidad ellos eran militantes, revolucionarios que en algún momento usan el
periodismo como herramienta. No creo que fueran periodistas de vocación. Como
decís, luego se imponen ideas mucho más moderadas, conservadoras. Alberdi, después
Sarmiento y después Mitre. Lo peorcito que es el modelo de periodismo en el
siglo XIX que va a forjar el periodismo del siglo XX y el que subsiste hasta
hoy. Fíjate quiénes son los padres del periodismo. Son esos, los mismos que
después participan de la Generación del 80 y de la construcción de lo que se
llamó en ese momento la Organización Nacional. Y mirá como las palabras son
importantes. La última dictadura cívico-militar se llamó Proceso de
Reorganización Nacional. Y el de Sarmiento, Mitre, Roca era de Organización
Nacional. Entonces, esos periodistas son los que marcan pauta.
¿Y esto subsiste hasta hoy?
Sí,
pero por primera vez en la historia se ha puesto en discusión el periodismo. Mucho
es por merito de 6, 7, 8, que a mí ya me cansó y no lo veo más, pero hay que
reconocerle que tuvo el mérito de poner un tema tabú sobre la mesa. Antes nadie
se animaba a hablar del periodismo y de los periodistas. Hoy me parece que sí,
que la revolución más grande que está sucediendo es esto, que la gente empieza
a consumir medios más críticamente. Es interesante lo que está pasando.
¿Tiene que ver la Ley de Medios?
Si en
un montón de cosas pero tiene que ver principalmente el momento político de
Argentina y de Sudamérica. En toda Sudamérica las principales oposiciones de
los gobiernos progresistas son los medios de comunicación. Las oposiciones
políticas no existen. La verdadera oposición ha sido la prensa hegemónica, que
ha perdido poder. El hecho de que sigan ganando elecciones esos presidentes
quiere decir que la prensa hegemónica tampoco es tan todopoderosa como era. En
Argentina un dicho decía que ningún gobierno aguanta cinco tapas de Clarín en
contra. Si contamos todas las tapas de Clarín en contra que lleva Cristina y
Néstor… algo está cambiando. No es todo gracias a la Ley de Medios. Ella es una
consecuencia de un proceso político más profundo.
¿Hubo intentos de poner bajo la lupa el
periodismo en otros momentos históricos?
Siempre
ha habido intentos y siempre han fracasado quizá por una cuestión de coyuntura,
de suerte o de casualidad. La casualidad también existe en la historia. En el
siglo XX hay muchos ejemplos. Pero a mí me parece que es la primera vez, ahora,
que hay seis o siete presidentes que más o menos van para el mismo lado. Esto
puede ser un poco de casualidad y un poco me parece que es un gran mérito de
Hugo Chávez. Fue el que abrió el camino y provocó un impacto en todos los
sectores, inclusive en el periodismo. Además, puede ser madures histórica. Nos
dimos cuenta que la vía es esa, la integración.
¿Madures cultural y ciudadana se puede
agregar?
No sé
si tanto cultural y ciudadana porque me parece que también, en algunos casos no
en todos, éstos gobiernos han estado delante de los pueblos. En el caso de
Argentina en claro. Aún hoy no sé cómo estamos en la correlación de fuerzas y
eso que hemos avanzado mucho. Néstor Kirchner agarró el país en llamas y lo
sacó diciendo no vamos a pagar, o vamos a pagar lo que podamos o lo que nos
parezca. Y no había un consenso popular en torno a eso. Las más importante
medidas no eran un reclamo popular de todo el pueblo argentino que estaba
reclamando Ley de Medios, Asignación Universal, o volver al sistema de reparto
en las jubilaciones. Fueron al revés, desde el gobierno empezó el cambio y
ahora se está construyendo militancia.
¿Cómo analizas el periodismo hoy en
Córdoba?
Igual
que en todo el país pero un poquito peor todavía porque el oligopolio es más
fuerte en Córdoba que el resto del país. La Voz del Interior es el único diario
que hay por más que haya otros. Canal 12 tiene gran parte de la audiencia. Si a
esto le sumas Cadena 3, es muy fuerte esa parte del periodismo o de los medios.
Mucho más fuerte de los que es el Grupo Clarín en la Ciudad de Buenos Aires. Saliendo
de la cuestión ideológica, también lo veo mal en general al periodismo en
Córdoba. Lo veo mal tanto al periodista de La Voz como al periodista de Mitre,
el de radio Universidad o el de radio Nacional. En general lo veo mal.
Periodistas mal formados, poco serios. Mucha gente cree que hacer periodismo es
lo mismo que sentarse en una mesa de café, o ir a un programa y ver qué
decimos. Nadie prepara nada. Se nota la falta de producción en la radio, en la
tele. Los medios audiovisuales, lamentablemente siguen a La Voz del Interior,
lo critican mucho pero en el fondo lo siguen tomando como ejemplo. Nadie es
capaz de dejar de leer La Voz.
¿O sea que no va de la mano con la
integración latinoamericana?
No
avanzamos para nada, me parece. Tendría que haber un zamarrón. Que la gente
empiece a castigar a todos los medios. Cuando estaba en radio Nacional por ahí
me ponía mal porque me daba cuenta que no estábamos cumpliendo la función. Les
hablábamos a los que ya estaban convencidos y a los que pensaban como nosotros.
Es una gran catarsis al final. Hay mucho periodista tribunero, que dice lo que
la gente quiere escuchar. Eso es un peligro también porque el periodista sabe a
qué público se está dirigiendo y sabe que piensa ese público y que quiere, y se
lo dice.
¿Te dan ganas de irte de los medios?
No,
creo que algo puedo aportar. Me gusta porque ahora combino algo de tele, radio,
un poco de gráfica, los libros. Son trabajos distintos. ¿Sabes cuándo me
desalienta? Cuando veo que tienen éxitos las propuestas más vacías y esto es
responsabilidad también del público.
Entonces crees que somos meros
trasmisores de información sin crítica ni análisis.
En el
mejor de los casos trasmisores de información. A veces ni eso. Hace falta una
revisión en los medios y los periodistas cordobeses. No hay nada distinto, todo
es más o menos lo mismo.
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